jueves, 9 de junio de 2011

Redención

Diez mil, cuatrocientos más. La puerta giro. Los tipos lo observaban todo. Sus manos se humedecían, sus ojos se secaban. No parpadear. No temblar. No reír
¡¿Que hago acá?! Tarde. Ya es tarde, pensó.
Grises, charcos, chicotes. Tipos rancios, tipos ásperos. La princesa del circo coquetea. Ningún detalle se le escapa. Ningún detalle puede ser peor.
Pensar, pensar, pensar. ¡Pensá! Huir no es una opción.
La puerta giró por ultima vez. La mesa voló. No recuerda nada más.
Sangre, vidrios, gritos. Correr, correr, correr.
Un Fiat, dos motos ¡Corré!
Sólo enfoca al horizonte brumoso. Al costado una ribera turbia, siniestra, fabril.
Los motores rugen cerca. Instinto. Puro instinto. Redención.

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