De Tiffanys, Wanama and living life on the rocks
Los Ángeles, México, chica bien. Chica cool.
Te vi sonreír en la portada. Te vi en todas las revistas.
Vi tu anillo en el baño y lágrimas rodando sobre tu piel.
Y te dije, entre copas, que quién nace marioneta en este circo
nunca asume bien su papel.
Y te hable de mi, te hable de Marx
Descolgué ese cuadro de tu pared.
Dejé que oyeras mi asfixia
Que dibujes mi cuerpo
Yo milito el amor,
vos te revelas del bife de papá.
Y en el extraño trecho de barrio Parque al Conurbano
Guardamos un secreto de esos labios olvidados
Por un estigma forzado que hoy estrecha mis manos
No se necesitan pasaportes para ir a dónde voy.
Pendeja de ojos tristes maquillados de pecado
Entró el sol por la ventana, iluminó tu cuerpo perfecto
Tus pálidos labios, el beso que sepulté en tu frente y
El libro que escribiste el día que adán te mordió la oreja.
De conciencia de clase, oveja negra impostora.
Soy tu prohibido, el enemigo de tu pasado.
No vine sólo, hasta acá vos me trajiste.
Soy el rey de las almas en pena que emergen, que buscan.
No hay peor ciego, linda, que el pozo dónde has caído.
No hay comentarios:
Publicar un comentario